Menorca fue territorio británico durante años y aún se conservan grandes influencias de la época en su arquitectura, en su gastronomía, en su cultura… en incluso en la lengua.

Existen diversas visitas de interés para descubrir las señales dejadas por los ingleses en la Isla, lugares muy atractivos en Mahón para conocer en moto.

Como el Lloc de Sant Antoni, en el norte del Port de Maó, una casa que se divisa desde el entorno del puerto y que es claro ejemplo del estilo de la arquitectura colonial menorquina, con su torre y su fachada roja de corte clásico.

Son Granot, también en el puerto de Mahón -hoy reconvertida en hotel rural con un afamado restaurante- refleja el estilo colonial inglés rural. Y es un edificio único en Menorca por su arquitectura y por su estratégica ubicación, ofreciendo una vista espectacular de la entrada del puerto.

En cuanto a edificaciones defensivas, es indispensable la visita al Fuerte de Marlborough, en la Cala de Sant Esteve, en el lado sur de la bocana del puerto de Mahón. Junto con el castillo de San Felipe y la Torre de Stuart o sa Torre d’en Penjat, la fortaleza servía para proteger la entrada del puerto. Por ello, desde su parte superior se puede disfrutar de una vista excepcional de toda la zona histórica del Port de Maó.

El reloj del Ayuntamiento de Mahón fue construido en Londres y adquirido por orden de Richard Kane en el año 1731, aunque no estuvo en funcionamiento hasta 1788. Se dice que fue el primer reloj, no solar, que hubo en toda Menorca.

Por cireto, Sir Richard Kane fue un militar irlandés que gobernó Menorca durante los dos primeros períodos de la ocupación británica y que puso en marcha una red de caminos para unir Mahón y Ciutadella. Uno de estos caminos, que fue una de las principales contribuciones de Sir Richard Kane a las obras públicas realizadas en la isla, lleva hoy su nombre, el Camí d’en Kane.