Menorca es una isla de ensueño con playas maravillosas, con espacios naturales espectaculares, una rica gastronomía, una gran oferta de actividades deportivas… Pero para descubrir a fondo y en moto Menorca es imprescindible también conocer a sus caballos y lo que este animal supone en su cultura.

El caballo ha tenido siempre una estrecha relación con el pueblo menorquín. Ya en el siglo XIV el caballo era el protagonista del sistema de defensa de Menorca, asociado al Camí de Cavalls que rodea la isla. La armónica relación del hombre con el caballo se ha mantenido desde entonces, siempre en perfecto equilibrio entre los trabajos del campo y las fiestas tradicionales, en las que el animal y su jinete son protagonistas.

El caballo de raza menorquina es un caballo noble, de sangre caliente, rústico, resistente y enérgico, con gran aptitud para la silla y el enganche y también muy valorado por su aptitud para participar en las fiestas populares de la isla. Su silueta esbelta y su capa negra, de corte sumamente elegante, los convierten en ejemplares muy valorados por los criadores locales y extranjeros.

Con todo ello, Menorca también es un destino que ofrece múltiples posibilidades para hacer turismo a caballo, para disfrutar de verdaderos espectáculos de doma menorquina y para participar en fiestas en las que los caballos de pura raza demuestran su belleza y capacidades.

Menorca pone al alcance del visitante muchos espacios vírgenes por descubrir, la oportunidad de recorrer su red de caminos rurales, y su legendario Camí Cavalls, disfrutando de la increíble experiencia de hacerlo a lomos de un caballo.

En Menorca existe una amplia oferta de actividades relacionadas con el caballo. Se pueden hacer excursiones a caballo por fincas rurales e incluso rutas por tramos del Camí de Cavalls, rutas de corta duración y otras que se desarrollan a lo largo de varios días por la costa y el interior de la isla.

Las rutas que se nos ofrecen en el entorno del Camí de Cavalls, así como por otras zonas rurales, nos brindan la posibilidad de conocer la isla desde una nueva perspectiva, descubriendo su riqueza natural y cultural.

También se ofrecen estancias en alojamientos rurales con actividades de turismo ecuestre, como rutas, clases y asistencia a espectáculos ecuestre.